Mi historia

Soy Marta
Ballestero

Mi esencia es dual: artística desde la infancia y científica desde la adolescencia. He trabajado el Arte desde muy niña, la voz como instrumento principal acompañada en ocasiones por la guitarra y el piano. Mi inquietud por la Ciencia se despierta en la adolescencia tras el dolor por la pérdida de familiares con cáncer. Comienzo a estudiar medicina con el fin de contribuir a desarrollar terapias innovadoras génicas y trabajar con paciente oncológico.

Mi sensibilidad me guía a buscar otra especialización en la que pudiera ayudar sin sufrir tanto por patología grave. La piel es el órgano más grande del cuerpo, el órgano que comunica lo que está ocurriendo en nuestro interior. Así que, cuidando de ella podría ayudar a diagnosticar, resolver o paliar otras patologías internas y contribuir a mejorar la vida de mis pacientes de otra forma.

EL PROYECTO TELLMYSKIN

Especializarme en dermatología me ha dado la oportunidad de aunar ciencia y arte.

La residencia en Madrid me permitió especializarte en dermatología clínica y estética, cultivando así mi lado más artístico. Tras años de especialización trabajando y aprendiendo de los grandes, trabajo en clínicas privadas y servicio de salud público donde siento la necesidad de cuidar de forma más holística e integral a mis pacientes.

Tellmyskin nace con la idea de transmitir que mi piel dice mucho de mí, mi salud interior se expresa en el exterior.

Tras años de desarrollo e investigación en los procesos de envejecimiento, creo la unidad del rejuvenecimiento con el fin de mejorar el proceso de forma holística, desde el interior con la genética, la nutrigenética, el cuidado de nuestro microbiota y el cuidado de la belleza exterior.

Mi objetivo, mejorar la vida de las personas desde la mejora en los procesos de envejecimiento sintiéndose bien por fuera y por dentro.

“Que nadie se acerque jamás a ti sin que al irse se sienta un poquito mejor y más feliz”

Ellas ya han logrado el rejuvenecimiento integral